Valores

  • Excelencia plena (En la vida personal, en cada culto, en cada emprendimiento)

Planificar cultos inspiradores, exaltando y festejando a Jesucristo en cada convocatoria. Promover la santidad como un estilo de vida. Instrumentar una administración transparente. Estimular la devoción personal. Honrar a Dios por encima de todas las cosas. Planificación de cada actividad.

  • Comunión plena (entre cristianos, entre hermanas y otras con similar declaración de fe)

Aceptar a toda persona. Respetar las diferencias dentro del Cuerpo de Cristo. Cultivar la amistad en Cristo entre cristianos. Sujeción a toda autoridad.

  • Ministerio plena (de los dones dados a la iglesia en su conjunto)

Crear un espacio para el desarrollo personal de los dones espirituales. Facilitar el entrenamiento formal, no formal e informal de los obreros. Usar métodos, estructuras y formas, siempre y cuando estén al servicio de la gente y de la iglesia, y contribuyan al bien común.

  • Multiplicación plena (de personas, células e iglesias) 

Apoyar todo emprendimiento misionero, a pesar de no ser propio. Identificarnos con el no cristiano sin perder nuestra identidad. Usar todos los medios a nuestro alcance para comunicar el Evangelio con excelencia. Mantener la intencionalidad de establecer nuevas iglesias. Buscar al perdido donde él se encuentra, siendo una iglesia cerca de la gente. Organizar a los cristianos en grupos pequeños y afines, teniendo a las Células como un instrumento para el crecimiento integral de la iglesia. Contextualización en lenguaje, formas, tecnología, métodos, etc…

  • Protagonismo pleno (dentro de la sociedad)

Servir al prójimo sin esperar nada a cambio. Participar dentro de la comunidad, denunciando todo acto que deshonre a Dios y al prójimo. Compadecernos del necesitado, especialmente de los hermanos en la fe. Usando toda forma de expresión para lograrlo.