Mi nombre es Cristian, estoy casado y tengo dos hijos. Antes de conocer a Cristo yo era un hombre rencoroso, me costaba mucho pedir perdón, me gustaba estar con gente que no era buena compañía para mí, no priorizaba mi familia, ignoraba la verdad de la Palabra de Dios, era religioso y hacía cosas por costumbre y no por fe.

Conocí a Cristo por medio de dos hermanos de la iglesia, Luis Jurado y Juan Benítez, ellos me invitaron a la iglesia y a la reunión de matrimonios jóvenes porque estábamos atravesando problemas matrimoniales con mi esposa, me costó entender el llamado de Dios, me resistía, pero Él, que todo restaura, me quebrantó y me mostró Su amor.

Hoy, con la verdad del Señor,  soy cristiano y procuro día a día ser mejor padre, esposo, hijo y mejor persona gracias a Él. Dios me mostró cuáles son las herramientas para luchar contra la contaminación del mundo y sus placeres, priorizo mi familia, mi trabajo, mis hijos, el tiempo para el Señor. Él me llena de bendiciones, una de ellas es un auto que nos regaló de manera milagrosa.

Cristian Vega, Monte Vera